En la mitología griega Adonis (en griego antiguo Adônis) era un dios eternamente joven que simbolizaba la muerte y la renovación anual de la vegetación y cuya naturaleza estaba atada al calendario. Originario de Fenicia, Adonis se extendió a todos los países del Mediterráneo con diversas modificaciones, si bien siempre retuvo aspectos semíticos, constituyendo una de las figuras de culto más complejas de la época clásica. Tuvo múltiples papeles y su significado y propósito en las creencias religiosas griegas han sido objeto de mucha investigación a lo largo de los siglos.
Su nacimiento:Afrodita instó a Mirra a cometer incesto con su padre, Tías, rey de Esmirna o Siria. La niñera de Mirra ayudó con el plan, y Mirra se unió con su padre en la oscuridad. Cuando Tías descubrió al fin este engaño gracias a una lámpara de aceite, montó en cólera y persiguió a su hija con un cuchillo. Mirra huyó de su padre y Afrodita la transformó en un árbol de mirra. Cuando Tías disparó una flecha al árbolAdonis nació de él. Este mito encaja con la naturaleza de Adonis como dios de la vegetación y con sus orígenes en las lejanas tierras desérticas donde crece el árbol de mirra.
Adonis murió destrozado por colmillos de jabalí enviado por Artemisa como represalia por la implicación de Afrodita en la muerte de Hipólito. Otras versiones cuentan que el jabalí era el celoso amante transformado de Afrodita, Ares. Afrodita roció néctar sobre su cuerpo, de forma que cada gota de su sangre se convirtió en una flor roja llamada anémona. Cuando Afrodita corrió a socorrerle se hirió con unas zarzas y sus gotas de sangre se transformaron en unas flores parecidas a las rosas que se llamaron «adonis».
En Grecia la función especial del culto a Adonis es como oportunidad para la expresión incontrolada de emociones en la estrictamente restringida vida de las mujeres, en contraste con el rígido orden del polis y la familia en el festivales femeninos.
En el lenguaje moderno, el nombre «Adonis» se usa frecuentemente como alusión a un hombre joven y extremadamente atractivo, a menudo con la connotación de merecida vanidad.
Debo aclarar que este no es mi verdadero nombre... lo que busco es anonimato... y tambienpara que nadie sienta miedo de que pueda cometer una indiscreción con sus vidas al confiar en mi.
Mi nombre es tambien de origen griego, por eso lo considere apropiado.